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Fecha: 6 de Julio de 2009 Fuente: lanzadigital.com La corrida cumplió con sus objetivos, tanto en lo económico –no debemos olvidar que era a beneficio de la Asociación de Esclerosis Múltiple de Ciudad Real- como en lo artístico, porque relevancia artística tuvo la labor de Antonio Sánchez Puerto en su primero, un toro con el que demostró que es un torero veterano, pero al que todavía merece la pena ver cuando un toro le mete la cara con clase. Eso sí, el toro fuerza tuvo la justa y menos. Menos mal que no lo echaron a los corrales y Sánchez Puerto pudo gustarse y confiarse. Y es que hubo fases de gran plasticidad y torería; torería de la de antes. Con su segundo, Antonio, que no es torero de disimulos, no se anduvo por las ramas y abrevió, mientras que con el quinto de la tarde consiguió brillar en varios derechazos a pies juntos de su personal tauromaquia. Víctor Puerto toreó la que será única corrida de la temporada, y sin duda se irá con buen sabor de boca, ya que no todos los días se indulta un toro. Fue el cuarto de la corrida, de la ganadería de Guadalmena, y con él Víctor disfrutó, con un toreo de mucha calidad y longitud por el pitón izquierdo por momentos, y otros con una labor de mayor accesibilidad para el público. Antes, con su rajado primero poco hay que reseñar, mientras que con el que cerró plaza, un toro que se porfió a pesar de la brusquedad del de Murube, sin terminar de confiarse aunque dando la cara.
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