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martes, 27 de enero de 2004 |
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¿Cómo se presenta la EM?
Existen varias formas de presentación y evolución de la EM;
clásicamente, se distinguen tres tipos principales:
a) Formas recurrentes-remitentes: aquellas en las que se
producen periodos de recaída (brotes) seguidos de etapas de estabilización de
duración variable. Estas recaídas consisten generalmente en la aparición de
síntomas neurológicos debidos a una nueva lesión en el sistema nervioso central.
La recuperación de estos síntomas tras el brote puede ser total o parcial; en
este último caso, quedarán síntomas residuales (secuelas).
b) Formas secundariamente progresivas: aquellas en las que, tras
una primera etapa de recaídas-estabilización, se pasa a otra de
recaídas-progresión o sólo progresión sin brotes. Cuando esto ocurre, los
pacientes empeoran de forma progresiva independientemente de que tengan o no
brotes.
c) Formas primariamente progresivas: aquellas en las que nunca
han existido brotes sino un aumento paulatino y lento de la discapacidad desde
el comienzo. La inmesa mayoría de los pacientes puede ser incluido en una de
esta tres formas evolutivas; sin embargo, la gravedad de los síntomas y la
velocidad con que progresa la enfermedad es distinta en cada paciente,
independientemente del tipo de EM que tenga.
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